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Recursos para madres trabajadoras

Sabemos que es todo un reto mantenerse como madres y trabajadoras perfectas al mismo tiempo, además de que no todas las mujeres se animan a pedir ayuda por miedo a sentir culpa por no poder solas, o por pasar horas extra en el trabajo de sus sueños. Si estás en esta situación o conoces alguien, estas herramientas en línea serán de mucha ayuda y necesitas conocerlas ya mismo.

¿Dudas sobre tus hijos?

Existen diferentes sitios de internet con soluciones a las dudas más frecuentes en las diferentes etapas de vida de los hijos, actividades, tests y consejos. Te recomendamos checar el sitio Parent’s Place y buscar en redes sociales los diferentes grupos de padres que han formado foros especializados en los que intercambian información relevante y los mejores consejos de primer mano.

No te estanques

Sabemos que estudiar un diplomado, una maestría o un curso de algún interés es más complicado cuando tienes una familia que dirigir y cuidar, pero actualmente tenemos sitios que nos facilitan cursos completos en línea que puedes completar en tus horas libres y a tu ritmo, encuéntralos en las páginas de las mejores universidades del mundo, o incluso en videos de Youtube. Te recomendamos páginas como Doppler Academy.

Busca trabajo con tu celular

Un nuevo trabajo está al alcance de tu mano, literalmente. Existen miles de apps móviles que serán de mucha ayuda para encontrar el trabajo de tus sueños fácil y eficientemente, te recomendamos ampliamente LinkedIn.

Arréglate para ir a trabajar

Seguramente entre todos tus pendientes de las mañanas desaparecen tus ganas de arreglarte y elegir un conjunto que te haga sentir como toda una estrella. Deja de atormentarte por eso y mejor aprovecha Pinterest, es una red social para la organización de imágenes, como Mood boards, en donde ya puedes dirigirte directamente a la sección de “Moda femenina” y encontrar inspiración para crear atuendos espectaculares, también peinados e ideas de maquillaje adecuados para cada ocasión.

Deja de comer lo mismo

¿Se te acabaron las ideas para las comidas y el lunch de los niños? Definitivamente Kiwilimón te va a encantar, con todas sus recetas e ideas divertidas. También prueba con Tasty, videos cortos para cuando no tienes mucho tiempo.

5 mitos sobre la educación y el empleo

No importa qué grado académico tengas, siempre se puede seguir aprendiendo. Pero hay mitos que nos alejan de una mejor preparación y de un mejor empleo. Conócelos y combátelos.

Hoy sabemos que la educación permanente supone una auténtica exigencia, a fin de que toda persona desarrolle todas sus capacidades para afrontar adecuadamente los retos que presenta la sociedad del conocimiento; sin embargo, esto no implica necesariamente que todos requiramos adquirir el mismo grado o tipo de conocimientos o que despreciemos aquellos que hemos recibido a lo largo de los años.
Por lo anterior, sin importar el grado académico o el sector profesional en el que te desenvuelves, sería interesante reflexionar sobre estos 5 mitos educativos que seguramente has escuchado en más de una ocasión:

1. Solamente con maestrías o doctorados conseguiré un gran empleo.
Hemos oído el argumento de que a mayor formación y respaldo académico se obtendrá un mejor salario. Es probable, pero no es la única manera. Actualmente existen una gran variedad de cursos o diplomados de corta duración que te especializan para empleos con mucha demanda y elevadas remuneraciones.

2. Ya aprendí lo suficiente, que sigan estudiando las personas menos calificadas.
¿Conoces la frase “Conectar los puntos” de Steve Jobs? Cuando abandonó la universidad, ingresó a un curso de caligrafía en Reed College. Aprendió sobre las tipografías Serif y Sans Serif, aunque nada de eso lo aplicaría inmediatamente en alguna actividad. Diez años después este conocimiento le permitió una de las innovaciones fundamentales en sus sistemas operativos: incluir distintos tipos de fuentes en cada ordenador. Como verás, un tema nuevo que no utilizarás a corto o mediano plazo puede ser trascendental en tu carrera.

3. Soy demasiado grande para aprender.
Siempre es buen momento para aprender. Es más, con la edad nos hacemos más conscientes de lo que necesitamos saber. Tu experiencia vital y laboral te ayudará a escoger cuándo y dónde aprender y sabrás como aplicar tus conocimientos. ¡Aprovecha la ocasión!

4. Un título es suficiente.
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), las personas que cuentan con un grado universitario reciben salarios mayores comparado con quienes sólo terminaron la secundaria; sin embargo, si bien los títulos universitarios son necesarios para practicar medicina, leyes y otras profesiones, en el mundo moderno, un título no significa automáticamente que estés preparado para tener éxito profesional.
Según expertos en recursos humanos, los empleadores consideran que los estudiantes recién graduados carecen a menudo de la resistencia, adaptabilidad, capacidad de multitarea y de resolver problemas, aspectos tan necesarios en el mercado laboral actual, por lo que hoy en día resulta indispensable combinar una sólida educación con el aprendizaje de importantes habilidades para ser competitivos.

5. No tengo tiempo.
Aprender no requiere necesariamente ir a la facultad o a un instituto de idiomas. Se puede aprender fuera de las aulas a través de la educación en línea, que está diseñada para personas que necesitan disponer de tiempo para sus actividades laborales. Esta modalidad les permite financiar los estudios y adquirir experiencia mientras se preparan.

Por otro lado, en la vida cotidiana hay muchas oportunidades de aprender sobre la marcha. A veces acercarte a un colega o poner atención sobre las actividades que realizan la gente que está a tu alrededor puede enseñarte nuevas formas de hacer las cosas.
Está claro que el camino de la enseñanza es inmenso, y está en nosotros y en nuestras posibilidades la decisión de seguir recorriéndolo. Deja atrás los mitos y recuerda que la formación continua no sólo enriquece los conocimientos que uno tenga, sino también posibilita una mejor calidad de vida y un posicionamiento en el mundo laboral.

Nota original en Forbes México por Fernando Calderón