Las 5 personalidades más complicadas en el trabajo y cómo lidiar con ellas

Dirigir un negocio sería muy sencillo si no tuvieras que dirigir también un equipo de gente. Entre más crece una compañía, más difícil será supervisar a un equipo. Como jefe debes siempre (o casi siempre) tener opción de despedir a un trabajador si no está dando el ancho. Mientras algunos buenos trabajadores son difíciles de encontrar, vale la pena hacer un esfuerzo para entender a los empleados que tienes actualmente y dirigirlos a trabajar en favor de tu compañía.

Cuando nos enfrentamos a problemas de personalidad, muchos de nosotros hacemos dos cosas: Confrontar a la persona y enfrentarte a un panorama hostil o dejarlo pasar y permitir que el problema se vuelva cada vez más grande. Ninguna de las soluciones es correcta y como líder de una compañía, no es una opción.

Judith Orloff, asistente clínica de Psiquiatría en UCLA (University of California) y autora de ‘The Ecstasy for Surrender’, piensa que en vez de ser rígido o tirarte al piso a llorar, puedes utilizar un tipo de comunicación para empleados problemáticos y utilizar su energía solamente para beneficiarse personalmente, beneficiar a sus compañeros y a la compañía en general.

‘Deshazte de las reacciones’ dice Orloff. ‘La gente reacciona típicamente cuando les presionas ciertos botones. Si eso te sucede a ti, tómate un momento para reflexionar, respira y encuentra tu centro. Después responde tranquila y firmemente en vez de envolverte en el juego de un empleado agresivo. Como líder de otras personas, debes comportarte con más madurez que los demás.’

Acá algunas de las personalidades más desafiantes y cómo dirigirlas efectivamente:

1. Los Narcisistas
Los narcisistas tienen inflado el sentido de su importancia y buscan constantemente atención y aplausos. Son ensimismados y les falta la capacidad de empatía con los demás.
Debes tomar en cuenta que a esas personas no les importará lo que los demás sientan, lo cual es un terrible problema en el área de trabajo.

Decirle a alguien como afecta su comportamiento en el sentimiento de otros, o trabajar en el detrimento de la empresa -un acercamiento efectivo con algunos empleados- no funcionará de nada cuando tratas con un narcisista. Son extremadamente sensibles a la crítica de cualquier tipo y más propensos a reaccionar de forma negativa.
Si quieres que sigan trabajando contigo y sean productivos, debes enmarcar las cosas con beneficios para ellos. Es al único panorama que responderán.
¿Un puesto ideal para narcisistas? Interesantemente serán perfectos para puestos de poder al tomar ese poder seriamente, valorarlo y trabajar normalmente en doble por esos puestos.
‘Los narcisistas están conquistando el mundo.’ dijo Orloff.

2. Los Pasivo-Agresivos
‘Te prometerán ayudarte con un proyecto, pero no lo harán o lo harán 15 minutos después de la hora de entrega.’ dice Orloff.

La pasivo-agresividad es una forma de ira, pero no es una forma pura y simple. Puedes sentirte tentado a tratar de decifrar lo que lo está llenando de ira o resolver el problema. No lo hagas, es un desorden de carácter y tendrías que indagar muy adentro de su personal.

Otra cosa de la que tienes que ser consiente es de tu propia reacción a una persona pasiva-agresiva es que te dejarán colgado. Te harán sentir que no vales la pena porque no están para ti de forma consistente y pueden afectarte sin que lo sepas.

¿Cómo lidiar con empleados pasivo-agresivos? A diferencia de los narcisistas, ellos tienen capacidad de empatía. Quieren también crecer dentro de la empresa. Puedes utilizar estas dos características para motivarlos. Tienes que tener muy claras las expectativas con un pasivo-agresivo. La forma más sencilla de tratarlos es decirles claramente qué necesitas de ellos y para cuándo. Es importante que llegues a tiempo a tus reuniones con ellos, por ejemplo, lo más probable es que traten de deshacerse de ti con cada oportunidad que encuentren, así que debes ser muy preciso en decirles lo que esperas de ellos.

Orloff recomienda ubicar a los pasivo-agresivos en puestos donde tengan los procesos de trabajo muy claros y con expectativas específicas.
‘Ubícalos en puestos más abiertos. Enloquecerán a todo el equipo.’ menciona Orloff.

3. Los Chismosos
Todas las organizaciones tienen chismes de oficina, pero si algún empleado en especial disfruta reportar solamente lo malo de ti, de otros compañeros de trabajo o hasta de la competencia, es un comportamiento destructivo y debes hacer algo para evitarlo.

El primer paso hacia lidiar con chismes es no tomártelo personal. No participes en los chismes aunque sea difícil de evitar, dependiendo el tema de conversación. Y aún más importante, no cedas ante el deseo natural humano de saber exactamente lo que están diciendo de ti o tratar de complacer a todos para que lo único que digan de ti sea bueno.

4. Los Iracundos
Algunas personas manejan la tensión laboral acusando a otros de sus errores, gritándole a los demás y generalmente dándole rienda suelta a sus sentimientos de ira. Estos serán los empleados más complicados con los que tendrás que lidiar.

Hagas lo que hagas, no dejes que se salgan con la suya. Esta situación necesita una intervención y ese comportamiento debe ser inaceptable. Los iracundos tienen que tener límites bien marcados o destruirán un lugar de trabajo si tienen rabietas.

Como jefe, tendrás que hacer a los iracundos a un lado o hacer que alguien en Recursos Humanos los controle. De cualquier manera, deben saber que sus expresiones y sentimientos de ira son inapropiados. Ofréceles la oportunidad de ir a terapia y enfrenta el hecho de que los iracundos podrían no tener un futuro en tu empresa ya que podrían acabar con la organización completa.

5. Los Culposos
A los culposos les gusta ser mimados. Si asignaste o gratificaste por una tarea a alguien más, los desairaste o hiciste su trabajo un poco más complicado, te harán saber lo desdichados que se sienten y reprocharán también a los empleados que tomaron su lugar y los hicieron sentir inferiores.

Con los culposos, Orloff aconseja educarlos para que se comuniquen mejor. Un culposo no sabe nada de comunicación utilizando siempre el ‘TÚ me hiciste esto’ antes del ‘YO me siento así’.
Puedes también hablar con ellos acerca del efecto que tienen sus comentarios, porque no suelen darse cuenta de lo que causan sus palabras en los demás.

Fuente: Inc.